¿CUÁNTO SE AHORRARÁ BAJANDO DE 120 A 110 KM/H LA VELOCIDAD EN AUTOVÍA?

La crisis de energía que vivimos nos acerca a la posibilidad de bajar nuevamente el límite máximo de velocidad en autopistas de 120 a 110 km/h, entre otras soluciones, porque según algunos expertos se consigue un importante ahorro de combustibles derivados del petróleo. Pero… ¿realmente sería una medida eficiente?

Es una solución que se implantó con la crisis petrolera de 1973 y más recientemente en el último tramo del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. La limitación de velocidadentró en vigor el 7 de marzo de 2011 y declinó el 30 de junio. Tras esos apenas cuatro meses se ofrecieron desde Interior cifras de 450 millones de euros ahorrados (serían 1.300 millones anuales), aunque años después, el director general de Tráfico entonces (y ahora), Pere Navarro, afirmó que no se había dado a conocer exactamente el impacto económico de la medida y lamentó que durara tan poco tiempo. «Fue una oportunidad perdida», resumió al cabo de los años en clave de seguridad vial.

El Real Decreto dictado por el Gobierno tenía por objeto reducir el gasto de carburante entre el 11% en el caso del gasóleo y un 15% en el de la gasolina. Otros estudios rebajaban el ahorro a un 8%. El caso es que entonces el barril se compraba a 120 euros y el consumidor pagaba en España alrededor de 1,27 euros el litro. Ahora estamos en la frontera de los 2 euros.

La DGT se felicitó porque, a pesar de las protestas casi generalizadas (de la oposición en bloque y hasta de Fernando Alonso), la población había cumplido con la normativa y más allá de lo que suponía de menor consumo y agentes contaminantes se traducía en un alivio para las cifras de accidentes graves en carretera.

En esos cuatro meses, el consumo de gasolina se redujo un 8% y el de gasóleo algo menos, que son los 450 millones de euros que se dice –sin pruebas fehacientes– que se ahorró entonces. Según calculó el club de automovilistas RACC, ese ahorro habría estado entre los 200 o los 300 millones.

Las cuentas que cuadra la Agencia Internacional de la Energía (AIE) son muy optimistas en cuanto a la reducción del consumo de combustibles fósiles y el abaratamiento de la factura de los países. Entre otras acciones, esta agencia creada por la OCDE propone fomentar el transporte público y el coche compartido, el teletrabajo, regular la temperatura del interior de los edificios, o adecuar los horarios de los centros de trabajo para consumir menos energía.

Según la AIE, reducir la velocidad máxima en las carreteras de 120 km/h a 110 km/h supondría un ahorro de 430.000 barriles de petróleo diarios, unos 157 millones de barriles en los países industrializados y 17.000 millones de euros de ahorro.

Trasladadas estas cifras a los consumos españoles, hablaríamos de 2.300 millones menos cada año.

Reducir o ampliar los márgenes de velocidad en la carretera es una polémica larga que va más allá de España. Por ejemplo, en Alemania se hacen estudios sobre si conviene limitar la velocidad en los tramos de autopista en los que no hay límite alguno. Asociaciones de conductores se oponen, con los fabricantes de coches de alta gama. Y el canciller Olaf Scholtz ganó las elecciones incorporando en su programa el deseo de limitar la velocidad a 130 en esos enclaves de las Autobahn como parte de sus medidas ecológicas.

En Europa solo en Alemania y en la isla inglesa de Man hay zonas en las que la velocidad es libre.

FUENTE: elmundo.es