MÁS DE LA MITAD DE LO QUE SE PAGA EN ESPAÑA POR LA GASOLINA Y EL GASÓLEO SON IMPUESTOS

Arrancamos el año con precios récord de los combustibles. La gasolina se vende en muchas estaciones de servicio por encima de los 1,7 euros el litro y el gasóleo supera los 1,5 euros. Es decir, llenar el depósito de un automóvil con motor de gasolina puede costar más de 80 euros.

Son además los precios de toda la Unión Europea que más han crecido en el último año, aunque en realidad los consumidores tan solo pagamos por el producto la mitad de lo que nos cuesta, ya que casi el 50% son impuestos, según la Asociación española de Productos Petrolíferos AOP.

En España, los combustibles líquidos derivados del petróleo están gravados con dos impuestos: el IVA y el Impuesto Especial de los Hidrocarburos (IEH).

Unos impuestos que en su conjunto suman más de la mitad del pecio que pagamos en las gasolineras a la hora de repostar. En el precio de venta al público de un litro de gasolina el 55% son impuestos, el 15% costes de distribución y márgenes, y el 30% costes de la materia prima.

En el gasóleo es muy parecido, aunque la carga fiscal es algo menor, del 50%. Sin embargo, los costes de distribución y márgenes son el 14% y sube al 36% la materia prima.

Por lo tanto, según explican desde AOP el precio de venta al público (PVP) se compone de dos elementos principales: los impuestos y el precio antes de impuestos (PAI). Según el tipo de carburante, gasóleo A o gasolina, varía el gravamen del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos (IEH), no obstante, podemos sintetizar que los impuestos constituyen entre el 46 y el 50% del precio final. La parte restante corresponde al precio antes de impuestos que incluye la cotización internacional del carburante al por mayor y el margen bruto de distribución, es decir, los costes de logística y almacenamiento, el coste del transporte del carburante hasta la estación de servicio, los costes de las estaciones de servicio, , el coste de incorporación de biocarburantes, el coste de las reservas estratégicas, el coste de aportación al Fondo Nacional de Eficiencia Energética y el margen de beneficio de los mayoristas y minoristas, etc.

AOP
AOP

El precio también se ve afectado por otros costes asociados, como el mantenimiento de las reservas estratégicas y la aportación al Fondo Nacional de Eficiencia Energética.

Una de las dudas más frecuentes entre los consumidores es por qué el precio de los combustibles no varía en la misma proporción que el precio del crudo Brent. Según explican desde AOP, el precio de la gasolina o el gasóleo/diésel en España no tiene relación directa con la cotización del barril de petróleo.

El precio final depende de las cotizaciones de la gasolina y el gasóleo en los mercados al por mayor de referencia (Mediterráneo y Norte de Europa en el caso español). Como estos mercados se mueven en dólares, el tipo de cambio euro/dólar también es un factor significativo. Hay gastos que prácticamente no varían, entre ellos los costes de producción, distribución y comercialización, donde se incluyen los márgenes del mayorista y el minorista.

FUENTE: ABC.ES